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Que lo único que estalle sea la alegría

  • Foto del escritor: Redacción Pa' la Próxima
    Redacción Pa' la Próxima
  • 2 dic 2024
  • 1 min de lectura

Redacción Pa' la Próxima - 02/12/2024

Cada diciembre, la pólvora pinta el cielo de luces pero también deja cicatrices en la piel, el corazón y el entorno. Este año, Bogotá dice #NoMásPólvora. Con más de 113 personas quemadas en las celebraciones de fin de año y una mayoría de víctimas siendo niñas, niños y adolescentes, la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte hace un llamado urgente: cambiemos el fuego artificial por la alegría real. No hay tradición que justifique el dolor ni la pérdida de vidas humanas o animales.


Detrás de cada estallido hay más que un susto: hay quemaduras, intoxicaciones, crisis nerviosas en mascotas, desorientación en aves, zorros y zarigüeyas, contaminación del aire y tristeza en muchas familias. La pólvora no distingue edad ni especie, y sus efectos, aunque espectaculares a la vista, son destructivos en todos los niveles. Bogotá nos propone una transformación cultural: celebrar sin poner en riesgo a quienes amamos, sin dañar el ambiente, sin normalizar el peligro como parte de la fiesta.


Así que este 31 de diciembre, en vez de encender mechas, encendamos sonrisas. Cambiemos la pólvora por música, juegos, abrazos, luces seguras o rituales llenos de simbolismo que no duelen ni contaminan. Porque celebrar también puede ser un acto de cuidado colectivo. Y porque algunas cosas, como la vida y el bienestar de todos, no se dejan pa’ la próxima.



 
 
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